Saga Blackwater

Michael McDowell · Terror · Blackie Books

Un reposo de terror para seguir leyendo

Los lectores estamos muy lejos de ser unos nerds que solo quieren leer y se olvidan de comer o de otras cosas placenteras. De hecho, un lector se las ingenia a veces para continuar leyendo cuando no hay tanta motivación. Funciona así, con un poco de trampa. Por suerte, sigo siendo un ser humano y ya pude superar la etapa de las lecturas obsesivas-compulsivas. Además, tampoco leía bien; mucho mejor que se haya ido ese oscuro y triste momento. Este año también se me hizo difícil mantenerme en el camino, por eso usé el ingenio. Me fui comprando la saga Blackwater, de Michael McDowell (1983), a medida que los leía. Funcionó: creo que en dos meses la terminé. Son libros fáciles; por eso creo que hay trampa, aunque, en realidad, son unos librazos. Hace unos cuantos años había leído Los elementales (1981), del mismo autor, y me había gustado un montón. Es terror puro y duro; no hay tanta vuelta. Es como leer una película de terror, el mismo efecto. En aquel tiempo había sentido temor; esta vez no, pero bueno, estoy más grande también. Sin embargo, me gustaron otras cosas del libro: me gustó lo sobrenatural. No quiero hacer spoilers, pero los momentos dark del libro son exquisitos, de una oscuridad digna de las peores pesadillas. Recomiendo mucho la saga. Es una historia que se escribió en el 80 y en la que hay parejas del mismo sexo, familias poco convencionales y un poder femenino inaudito. Te dejas llevar por la historia: es como el río Blackwater.